

Castella de extremo a extremo
Por Jesús Serrano
Castella no perdió ningún segundo demostrando que es simplemente el mejor de este grupo. El suspirante a una tercera victoria al hilo, Young Eagle, se quedó muy lejos de este pequeño diamante de Cuadra J.R.R, que se llevó la estelar en una fría y gélida tarde de lunes.
El triunfo habla más de la preparación de Castella para esta nueva campaña, que del reto presentado por sus adversarios, a los cuales fue capaz de minimizar desde el justo comienzo a pesar de que la ilusión óptica del video engaña con una partida muy pareja. La realidad es que el pñotro tresañero siempre hizo su voluntad en la de ayer.
Decirle al amable lector que nunca peligró su delantera es difícil de plasmar. Desde la partida ocupó el riel y decidió seguir por ese camino, que cuando la competencia le presenta el espacio suficiente, suele ser la mejor manera de no perder tiempo inútilmente tirando hacia los lados (tranco inútil dirían), buscando acomodo en la pista.
Es mejor decir que la competencia presentó dos disyuntivas que se hicieron más palpables conforme el precioso animal iniciaba el descenso de su particular Himalaya. O usted miraba la gracia con la que arrastraba los últimos furlongs, o usted reparaba en quién se llevaba el segundo lugar. Y si usted reparó en la primera imagen con un —entendible— anonadamiento, aquí le recordamos esa trifulca por el derecho a ser el olvidado.
Vamos pues. El grupo de cinco se compactó al salir de la recta. Las fotos no mienten, Castella se veía con una ventaja suficiente, parecía arrastrado por un caudal que la llevaba río abajo, y Elvin González pilotaba esa piragua como un Orellana en Amazonas profano.
Pero suficiente del ganador. Hablemos de la otra historia de la carrera de ayer. El único que vino presionando a Castella desde la salida había sido Young Eagle, otro de esos sorpresivos de cuadra Tayson, pero de la forma más anticlimática posible, cuando un buen final hubiera demandado que el caballo de atrás alcanzará para ganar (sigan soñando, caray), Young Eagle se desconchinfló cuando tenía que llevar la presión a límites de tortura para un confiado Castella.
No lo hizo (no estuvo ni siquiera cerca), y lo más triste de todo, amigo, es que lo único que hizo Young Eagle cuando comenzó a perder empuje fue frenarse hasta llegar al nivel de los coleros, que ya venían regurgitando su propio espíritu.
En la delantera Castella avanza, su jockey se ha prácticamente parado sobre el sillín, como un surfista insolente navegando en arenilla, una especie de celebración adelantada, como aventarse acrobáticamente en la zona de anotación en el Fútbol Americano. La afición recibe al potro, sus vítores adornan una tarde de perros, Castella al fin ha llegado a casa.
Sin piedad para el débil
Tal fue la enfática manera con la que Castella se adueñó sin misericordia del primer lugar en la quinta estelar del día de ayer sobre pista buena, por una “friolera” de siete largos completitos. Este ejemplar es entrenado por Fausto Gutiérrez, quien cerró 2011 como el entrenador con más triunfos pura sangre.
Elvin González fue el encargado de llevarla a buen puerto en tiempo de 1.20.2. Es un triunfo emblemático, pues el colorado de algún modo detiene un poco a la auténtica revelación del comienzo de este 2012, la cuadra Tayson, cuyo Young Eagle llegó en un cuarto lugar que le alcanza podium al menos. El segundo lo acaparó Albaicin y el tercero se quedó en poder de Enrico.











